
Cuando el clima es ameno, los vestidos son la pieza mimada del guardarropa. Largos, cortos, estampados, coloridos o escotados, hay modelos para todos los gustos. Pero antes de elegir el tuyo, lo mejor es analizar cuál es el modelito que se adapta a tu biotipo.
La estilista personal Paola Elide, miembro de la Association of Image Consultants International (AICI), se especializa en ayudar a elegir el vestido perfecto para cada cuerpo, obligando a las que se niegan a usarlos a olvidar sus excusas. Y nos deja el primer dato: "hay que ser criteriosa frente al espejo para evaluar las áreas del cuerpo que la prenda disfraza o resalta", explica Paola.
Peso y altura
Son dos factores a los que no se puede pasar por alto. Las mujeres más altas pueden decantarse por estampas grandes y rayas horizontales más anchas, que no corren el riesgo de achatar la silueta. A cambio, los estampados más pequeños, geométricos y rayas verticales son ideales para las de menor estatura.
Pero no hay que esconderse bajo telas y más telas si se está con el peso por debajo o por encima de lo deseable. Optar por estampados delicados y colores oscuros contribuye para disfrazar visualmente los kilos que sobran. Son buenas opciones los vestidos que entallan abajo del busto, y los que tienen faldas drapeadas, por ejemplo. A cambio, las más flacas suman curvas cuando apuestan a colores claros y tejidos complejos, ya que los tejidos livianos les hacen lucir más delgadas aún.
Senos
Un buen vestido realza tanto los atributos como una cirugía plástica. Los escotes en "V" y los modelos apretados con colores muy claros dan la impresión de senos más chicos. Quienes tienen busto pequeño deben optar por cuellos más cerrados, según la estilista personal Elide. También hay que pasar de largo de los vestidos de un solo hombro, y decidirse, por ejemplo, por el cuello alargado hacia los hombros. El busto lucirá más voluminoso si el vestido tiene en la parte superior alguna caída, vuelos o colores calientes como el rojo, amarillo o coral.
Hombros
Los hombros muy anchos pueden ser disimulados para lograr un look armonioso. Como aconseja Paola, los vestidos con tirantes medianos hacen una gran diferencia. "También las mangas cortas o de tres cuartos ayudan a dar la sensación de hombros más estrechos", explica la asesora.
Brazos
Si la preocupación se relaciona con los brazos gordos, el truco es optar por telas más fluidas en las mangas, y que éstas terminen cerca de los codos. En contraste, las mangas más cortas y con adornos disimulan los brazos muy finos.
Caderas
Un corte mal escogido o un estampado errado pueden hacer que las caderas anchas se vean exageradas. Los cortes rectos y tejidos livianos crean el efecto de caderas más estrechas, mientras los tejidos más pesados hacen que esa parte del cuerpo luzca más voluminosa.
Piernas
Las piernas muy finas exigen que el largo del vestido se vaya debajo de las rodillas. La pieza puede presentar detalles en la parte superior y principalmente en el torso, para no llamar la atención sobre las piernas. "Usar zapatos que se amarren en los tobillos hacen que las piernas parezcan más gruesas", complementa la estilista personal. Para quienes tienen las piernas muy gruesas, el truco es usar modelos más holgados y que el largo sea también por debajo de las rodillas.
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