Mariquita

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25 ene 2010

María de Todos los Santos Sánchez de Thompson y de Mendeville era el verdadero nombre de esta mujer obstinada, quien se había enamorado perdidamente, a los quince años, de su primo El Coronel Martín Jacobo Thompson. Mariquita había nacido en Buenos Aires el 1º de noviembre de 1786. Hija del español Cecilio Sánchez de Velazco y la argentina Magdalena Trillo, supo ser leal a sus principios, cuando luchó por el amor de su primo, ante el cuestionamiento negativo de sus propios padres.
En una época de dominio masculino absoluto, Mariquita supo hacerle frente al Virrey Sobremonte y plantearle, verdaderamente, que su amor por El Coronel era inevitable, y que la boda con el Caballero Diego de Arco (con quien estaba obligada a casarse) debería postergarse, aún, cuando sus padres lo habrían planificado todo. Era inevitable pues que, aquella mujer de duro carácter e insistencia, lograra lo que muchas mujeres admiraron. El 29 de julio de 1805, se casó con su primo Martín Thompson con el cual tuvo cinco hijos. Martín Thompson perteneció al grupo patriota integrado por Rodríguez Peña, Castelli y Cornelio de Saavedra. Como miembro del cabildo abierto apoyó a la Revolución de Mayo. La primera Junta lo nombró capitán del puerto de Buenos Aires para que protegiera a la ciudad de cualquier ataque proveniente del río. Su hogar se convirtió en el lugar de reunión de los líderes patriotas, presidido por su popular y aguerrida esposa Mariquita, y fue allí donde un 14 de mayo de 1813 se cantó por primera vez en la historia argentina El Himno Nacional (Vicente López y Planes, letra, y D. Blas Parera, música). Vivieron en la calle Florida durante un largo tiempo hasta que Martin fue enviado a los Estados Unidos en Misión Diplomática, y luego enloqueció a causa de una triste enfermedad. Cuenta la historia que el Capitán del barco (a su regreso a Buenos Aires), dejó morir de hambre al Coronel Thompson causándole la muerte. Posteriormente, Mariquita contrajo matrimonio nuevamente con el francés Baustista de Mendeville, un hombre cuya conducta la desilusionó sobremanera. Con él tuvo un hijo llamado Julio con quien combatió en contra de Rosas y se exilió en Montevideo. Luego, tuvo dos hijos más pero Mendeville la abandonó y partió a Francia posteriormente.
Mariquita era toda una mujer combatiente de la época. El Presidente Bernardino Rivadavia le rendía honores y brindaba su confianza mayor. En 1866 y 1867 presidió la Sociedad de Beneficencia, fundada por el mismo Rivadavia.
Ella fue una mujer atenta a los cambios de su época, y una verdadera transgresora. Le importaba la política, las relaciones internacionales y la independencia del país.
Mariquita falleció el 23 de octubre de 1868. En algún piano que se escucha lontano, todavía se oye la voz de Mariquita que canta su grito sagradocusltar

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