Rigoberta

|

28 ene 2010

Rigoberta Menchú, nació en 1959 en Guatemala, desciende de la antigua cultura Maya-Quiché; su padre fue un activista en la defensa de las tierras y su madre, indígena experta en problemas de partos, en zonas rurales.

Sus padres y sus hermanos fueron asesinados por el Ejército durante el período de represión contra los movimientos campesinos indígenas y la guerrilla en Guatemala. En 1980 se exilia en México, luego viaja a Ginebra, donde participa de un grupo de trabajo de la ONU sobre poblaciones indígenas, para reivindicar y promocionar los derechos y defender la vida de todos los pueblos indígenas de América.

En 1992 se convirtió en la primera indígena y la mujer más joven en recibir el Premio Nóbel de la Paz. Ella declaró : "Soy hija de la miseria y la desigualdad social; soy un caso ilustrativo de marginación, por ser maya y mujer; he sobrevivido al genocidio y la crueldad". Con el dinero del Premio Nóbel creó la Fundación Vicente Menchú, su padre, para ayudar a los más necesitados, no sólo indígenas, y una organización que se encarga de representarla en zonas de conflicto y de participar en encuentros internacionales. Desde 1994 regresó a vivir a Guatemala.

Fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad en el Año Internacional de los Pueblos Indígenas y en 1998 recibe también el Premio Príncipe de Asturias, en defensa y dignificación de la mujer. Es asesora personal del Director General de la Unesco y presidente de la Iniciativa Indígena para la Paz.

Defensora incansable del respeto de los derechos humanos y de todos los pueblos indígenas, sigue trabajando para resolver las carestías sociales y a pesar de su esfuerzo, en su propio país, no todos apoyan su labor.

Recientemente se involucró en la industria farmacéutica mexicana, con la finalidad de promover medicinas genéricas a los indígenas guatemaltecos.

Dispuesta a enfrentar adversidades, Rigoberta pretende participar en un movimiento de mujeres mayas y crear una escuela política de transmisión de experiencias para convertirse en líderes de la cultura ancestral de los pueblos mayas.

En 2007 se presentó como candidata presidencial de "Encuentro por Guatemala" partido que fundó la diputada Nineth Montenegro. Rigoberta resaltó la importancia de votar: "Votar es poder, por eso nosotros le pedimos a este pueblo que salga a votar, porque cuando le damos el voto a una institución o a un político, le damos nuestro poder".

Para esta mujer ejemplar toda esta lucha es para un futuro mejor: "soñemos un milenio de paz, sin derramamientos de sangre, que nos involucremos en la lucha para la paz, que sintamos amor y entrega por la Humanidad".

0 comentarios:

Publicar un comentario