Sherezade

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25 ene 2010

“Por vengarse de una, que lo había traicionado, el rey degollaba a todas.
En el crepúsculo se casaba y al amanecer enviudaba.
Una tras otras, las vírgenes perdían la virginidad y la cabeza.
Sherezade fue la única que sobrevivió la primera noche y después siguió cambiando un cuento por cada nuevo día de vida.
Esas historias, por ella escuchadas, leídas o imaginadas, la salvaban de la decapitación. Las decía en voz baja, en la penumbra del dormitorio, sin mas luz que la luna. Diciéndolas sentía placer, y lo daba, pero tenia mucho cuidado. A veces, en pleno relato, sentía que el rey le estaba estudiando el pescuezo. Si el rey se aburría, estaba perdida.
Del miedo a morir nació la maestría de narrar.
Sherezade vivió sus mil y una noches en un palacio de Bagdad, a orillas del Tigris.”

Eduardo Galeano, Espejos

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