Teodora

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25 ene 2010

Teodora, aunque las afiladas lenguas de la ciudad se deleitaban evocando el turbio pasado de esa mujer, las danzas de los bajos fondos de Constantinopla, los gansos picoteando semillas de cebada en su cuerpo desnudo, sus gemidos de placer, los rugidos del público….
Pero eran otros los pecados que la puritana ciudad de Ravena no le podía perdonar. Los había cometido después de su coronación. Por culpa de Teodora, el imperio cristiano Bizantino había sido el primer lugar en el mundo donde el aborto era un derecho, no se penaba con muerte el adulterio, eran protegidas las viudas y los hijos ilegales, el divorcio de la mujer ya no era una hazaña imposible y ya no estaban prohibidas las bodas de los nobles cristianos con mujeres de clases subalternas o de religión diferente.
Mil quinientos anos después, el retrato de Teodora en la iglesia de San Vital es el mosaico más famoso del mundo.
Esta obra maestra de la pedrería es, también, el símbolo de la ciudad que la odiaba y que ahora vive de ella.”

Eduardo Galeano, Espejos

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